Lamento afición CD Tenerife Luis PadillaLuis Padilla
Aficionado del CD Tenerife durante un partido | @jacfotografo

Una crisis sin (un único) culpable

El CD Tenerife tiene un problema con el Heliodoro que se ha convertido ya en crisis y que lleva camino de arruinarle el curso. Queda mucho, es cierto, pero los nueve puntos perdidos ante Fuenlabrada, Oviedo y Extremadura no van a volver. Y nueve puntos, por ejemplo, es la distancia entre una temporada ilusionante y un curso discreto. O entre una permanencia solvente y una salvación agónica... o un descenso, palabra que nadie quiere escuchar pero que cuatro equipos van a pronunciar la próxima primavera.

Además, esta crisis como local que atraviesa el Tenerife 19-20 tiene algunos elementos que invitan a pensar que pueden llevar al equipo a un laberinto de difícil salida. Y una de las claves, más allá de su origen difuso y sus complicadas explicaciones, es que no tiene culpables. O al menos, un único culpable. Ni en el mundo real ni en el imaginario colectivo, tan propenso a señalar un responsable definido al que endosarle todos los males. Esta vez no hay nadie a quién señalar... y eso complica la resolución popular del problema.

Ausente un chivo expiatorio –o un chivo explicatorio, que también funcionaría esta expresión– al que echar a la hoguera para tranquilizar conciencias, el Tenerife 19-20 se encuentra con que pierde, pierde y vuelve a perder en el Heliodoro sin que existan razones contundentes para justificar los malos resultados.

Esta vez no hay un Serrano al que culpar de confeccionar una mala plantilla ni un inepto en el banquillo que permita aventurar una mejora espectacular en cuanto se produzca su relevo en la dirección técnica. Y más arriba o más abajo tampoco hay deficiencias de esas que se acepten de manera unánime como origen de la crisis. El Heliodoro sabe que el problema no está en el palco y los gritos de “Concepción dimisión” ya no atraviesan las fronteras del Frente Blanquiazul. Y al mirar al césped, más allá de tímidos silbidos a Naranjo, Nahuel o algún que otro futbolista, no puede decirse que haya un ambiente que imposibilite jugar bien como local. Todo lo contrario, pese a las derrotas, la afición sigue empujando.

Entonces, ¿dónde está el problema? Pues no lo sé. Y por una vez creo que el Heliodoro tiene razón a la hora de no buscar culpables y aceptar con relativa resignación la ausencia de buenos resultados. Y por ello no descartaría la opción de mirar en la cabeza de los jugadores (y también del entrenador), antes que en los pies. Y aunque el técnico se haya podido equivocar con las alineaciones, las sustituciones, las rotaciones y la gestión de los descansos... no lo ha hecho hasta el punto de bloquear a un equipo que quiere ganar antes de jugar.

Y ahí creo que nacen las dificultades blanquiazules para gestionar sus partidos en el Heliodoro, en querer
ganarlos antes de jugarlos, en buscar el triunfo antes que el fútbol, en esa costumbre tan humana de desear
tanto algo que pretendemos llegar a la meta sin recorrer el camino. Y luego, cuando el rival anota sin hacer gran cosa, porque al Tenerife un mínimo error le coloca con un resultado adverso, aplica ese axioma de la angustia que se ya es tópico y le lleva a “buscar el segundo gol antes de marcar el primero”.

Y tras tres derrotas seguidas en el Heliodoro, el Tenerife ya ha entrado en un bucle peligroso. Y se acepta
como solución mágica para salir de la crisis “ganar un partido en casa”. Y es posible que sí, que “en cuanto ganemos un partido en casa, todo cambiará”. Vale, de acuerdo... pero convendría recordar que, para ganar, primero hay que jugar. Y hacer méritos para lograr la victoria. Porque si estamos esperando a que el triunfo caiga del cielo para que cambie la racha (algo que en un mundo tan caprichoso como el del fútbol puede pasar), mal vamos.

Este es el problema añadido de la actual crisis del Tenerife, que no tiene un responsable al que culpar de todos los males. No hay un Serrano (o un Cervera, un Concepción, un Oltra o un Coniglio) al que pedir que se vaya para poder dormir tranquilos y soñar con el paraíso. El tiempo nos demostraría que aquellas crisis con un culpable aceptado mayoritariamente tampoco tenían una solución sencilla, pero al menos nos permitían vivir la fantasía de tener la respuesta en la mano. Y podíamos dormir tranquilos y soñar con el paraíso.

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ATLÁNTICOHOY
3 Comentarios
  • JRafael
    Publicado el 15:41h, 06 octubre Responder

    Bonito artículo, no lo voy a negar, y menos aún, a reconocer el esfuerzo del periodista para explicar lo que cree inexplicable, pero el fútbol es más prosaico, más un asunto a pie de calle que el resultado de un análisis bien planteado teóricamente.
    "Ganar antes de jugar", dice el comentarista, ...pero creo que nosotros no jugamos con continuidad, no generamos peligro, no nos asociamos debidamente y por eso no marcarmos, ...ni ganamos.
    Ayer hubo un error planteamiento, y fue la inclusión de Naranjo, que no solo no pilló una, sino que destruía lo que le llegaba, y así es imposible meter un balón entre los tres palos. Supongo que lo pondría a ver si hace algo bueno y lo vendemos en diciembre. Lamento ser tan poco amable.
    El caso de Milla también es digno de estudio, porque desde que soñó con irse a primera, pero el sueño no cuajó, no es el mismo.
    Entonces, con jugadores como ellos ocurre lo que ocurre, que el equipo juega ...en algunas parcelas, pero sin resultado, porque no se producen situaciones de clara ventaja que te proporcionen goles.
    Insisto, aunque reconozco que puedo estar equivocado: tal como juegan Naranjo, el actual MIlla, ...y hasta el torpe (con perdón) Malbasic, no llegamos a ningún lado, a pesar de los esfuerzos de Luis Pérez o Aitor Sanz.
    Y MIerez es uno de esos fichajes que nunca llegaremos a entender.
    De todos modos, como cualquier aficionado, deseo estar equivocado.

  • Carlos Gonzalez Brito
    Publicado el 17:03h, 06 octubre Responder

    D.Luis Padilla: Estimado, aquí sí hay un visionario en está crisis de fútbol....,el único responsable es su presidente De.Miguel Concepción de apellido "DIMISIÓN"..
    Y el próximo en caer será Garai,como siempre últimamente ..!!😵😵👎👎😠

  • José Vidal González Díaz
    Publicado el 17:15h, 07 octubre Responder

    La verdad es que no es fácil ilusionarse

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