Un derbi canario sin continuidad

Los dos 'grandes' del fútbol canario nunca han compartido la misma competición más de tres cursos seguidos.

El derbi canario tiene algunas peculiaridades que lo diferencian de otros choques de eterna rivalidad que se reparten por el mundo. Más allá de la frontera marítima que separa el área de influencia de ambos clubes, su singularidad radica en su falta de continuidad, circunstancia poco frecuente en otros clásicos. Eso sí, pese a su carácter esporádico, las citas entre Tenerife y Las Palmas no pierden intensidad.

Los datos son llamativos: desde que en la primavera de 1950 se permitió el acceso de los clubes canarios a las categorías nacionales y ambos diputaron una liguilla de ascenso a Segunda División, sólo han coincidido en 18 temporadas –incluyendo la actual– en la misma categoría. Entonces, hace casi setenta años, ya se separaron: Las Palmas subió a la categoría de plata y el Tenerife se quedó en el ámbito regional.

O lo que es lo mismo, su primera coincidencia no se produjo hasta el curso 53-54, después de que los blanquiazules accedieran a las categorías nacionales. Y como Las Palmas subió a Primera División tras ese ejercicio, no volverían a encontrarse hasta la campaña 60-61... que concluyó con el ascenso blanquiazul a la élite. Y así, con escasas coincidencias y hasta 19 años de separación, han estado toda la vida.

Un análisis de los derbis ligueros desvela que 17 de las 18 veces que han compartido categoría ha sido en Segunda División, mientras que la única coincidencia entre los grandes del fútbol nacional, en la temporada 01-02, acabó con el descenso de los dos equipos canarios. Y ese repaso también revela que nunca han coincidido más de tres cursos consecutivos en la misma categoría.
Un estudio global apunta que, hasta ahora, se han celebrado 34 derbis ligueros con un balance de once victorias del Tenerife, catorce empates y nueve triunfos de Las Palmas. En definitiva, números que hablan de equilibrio, aunque con una ligera supremacía blanquiazul que también se traduce en el número de goles: 35 para los que ahora dirige Oltra y 28 a favor de los que actualmente adiestra Herrera.

La igualdad en los derbis ligueros entre Tenerife y Las Palmas no sólo se refleja en los catorce empates, sino en que también se han producido doce victorias mínimas, sólo siete triunfos por dos tantos de margen... y una goleada: el 3-0 que el Tenerife que dirigía Álvaro Cervera le metió a Las Palmas en el curso 13-14. Otro dato: en los nueve primeros derbis, ningún equipo marcó más de un gol.

Más curiosidades: en contra de lo que pudiera creerse, el factor campo tiene escasa incidencia. Ambos presentan mejores números como locales, pero el Tenerife ha logrado puntuar en once (cuatro triunfos y siete igualadas) de sus 17 visitas a Gran Canaria. Y a Las Palmas tampoco se le ha dado mal el Heliodoro: ha sumado en diez de sus 17 visitas, sumando tres victorias y siete empates.

De hecho, hasta en dos cursos, campañas 62-63 y 01-02, se intercambiaron victorias: el Tenerife ganó en el Insular y Las Palmas en el Heliodoro. Por contra, sólo una vez se respetó totalmente la condición de local. Fue en el ejercicio 13-14, cuando los blanquiazules (3-0) y los amarillos (1-0) ganaron ante su público. Aquel derbi de Gran Canaria aún conserva el récord de afluencia: 31.123 espectadores.

La escasa continuidad del clásico canario también afecta al capítulo individual. Así, el récord de presencias está en los 10 derbis ligueros que jugó Ricardo con el Tenerife, mientras que David García, que se perfila como titular el domingo, suma ocho derbis como amarillo. Entre los actuales componentes de la plantilla blanquiazul, el tope lo marca Suso (5); seguido de Carlos Ruiz (4) y Raúl Cámara (4).

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