Manoj DaswaniManoj Daswani

Tribuna Alta: 'Ser inconformistas', por Manoj Daswani

Como ya habrán comprobado en reflexiones y artículos anteriores, reivindico el inconformismo como un valor imprescindible en el manual de estilo del Tenerife. Y lejos de las decisiones inesperadas del verano (el inefable spot, la salida de Pérez Borrego, el nombramiento de Pérez Zaragoza, la tardanza en la venta de los abonos o la sorprendente incorporación de un empleado proveniente del Frente Blanquiazul), me tranquiliza –y mucho- la continuidad en el cargo de José Luis Martí.

El entrenador del representativo es garantía de ambición de puertas adentro y de puertas afuera. En las oficinas y en los despachos, porque exige una plantilla competitiva y no le valen las medias tintas; en el día a día de los entrenamientos, porque no acepta que se escatime ni regatee el esfuerzo; y en la sala de prensa, porque su discurso tiene un perfil eminentemente ganador. Ya lo demostró como futbolista y ahora como entrenador. Además, su ADN blanquiazul –tuvo ofertas y las rechazó- está fuera de toda duda.

José Luis Martí, durante un entrenamiento del CD Tenerife | @Jacfotografo

A Martí, como a cualquier de nosotros en nuestros respectivos cometidos, pueden criticársele algunas decisiones puntuales y seguramente equivocadas. Pero su presencia y continuidad en el banquillo es un motivo de tranquilidad para todos. Suya es una cuota importante de responsabilidad en la confección de la plantilla y suya también, una porción importante en la meritoria temporada pasada.

Por eso, y más allá de los debates sobre lo que está lejos del campo -donde sigo exigiendo algo más, porque somos el Tenerife y no un equipillo de andar por casa- me gusta lo que veo en el campo. Ante Las Palmas en la Copa Mahou, un equipo trabajado, organizado, ordenado y que defiende bien. Y además, un plantel que ya cuenta con un hombre gol acreditado: Juan Villar.

Eso sí, faltan más delanteros y los esperamos como el comer. Porque diciembre no está cerquita –lo dijo Serrano el año pasado a estas alturas- sino todo lo contrario. Con margen salarial para fichar, un Tenerife con la vitola de aspirante y Martí como garante de sensatez, no caben las excusas para no mirar arriba. No sé si será el año del Tenerife, pero sí es un año para exigir ambición. La que ofrece su entrenador a cada paso, a cada movimiento, a cada decisión. Para mí, eje fundamental y clave en la configuración del presente y el futuro. Hoy propongo que seamos como Martí. Inconformistas.

1 Comentario
  • Thor
    Publicado el 13:35h, 05 agosto Responder

    ! Exacto ! , palabra de Manoj , " TE ALAVAMOS ÓYENOS SEÑOR ............................oséa , como en la iglesia , ! oye ! .

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