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Manoj DaswaniManoj Daswani
Milla, disgustado tras un lance del encuentro / @laliga

Reflexiones en caliente

Hace apenas unos minutos que dejamos atrás el Martínez Valero sin saber si el año próximo regresaremos a Elche, donde un equipo con los deberes hechos pasó por encima de un Tenerife que se jugaba la vida. Y no lo demostró. Fue un partido patético, un resultado lamentable y un estreno paupérrimo para Luis César Sampedro. Si se había estudiado a la plantilla, no lo pareció.

Se me amontonan las ideas en la cabeza. Unas, desde el enfado; otras, desde la pena. Por un lado es indignación lo que siento ante Miguel Concepción y sus adláteres, su gestión deficiente y sus malas maneras. El día que se produjo el despido de Joseba Etxeberria pregunté en voz alta en antena si el Tenerife por casualidad se había comprado 'el manual de hacerlo todo mal'. Y eso que por aquel entonces ni podía sospechar lo que vendría después.

Prescindieron a destiempo del secretario técnico que había configurado este desastre y lo mismo ocurrió esta semana con el segundo entrenador de la temporada. Todo tarde, todo mal. Precisamente tenían el miedo de que ocurriera lo que en Martínez Valero, donde el equipo perdió lo poco que le quedaba. La raza y la fe, que desaparecieron. Fue la peor goleada de la temporada (3-0) y también la imagen más inapropiada para la semana que cambias a tu timonel. Fue descorazonador, decepcionante y hasta vergonzoso.

Escribo estas líneas de arriba desde el enfado, pero también podría expresarme de la pena. Por la temporada que se nos va, por lo terrible que sería un descenso y por la decepción elevada a la máxima potencia que la caída a los infiernos supondría para la afición. La que siempre paga los platos rotos. Desde la honestidad, el Tenerife merece el descenso. Ha sido una calamidad, un despropósito, un carrusel de disparates. Pero hoy no me resigno. Sería una negligencia colectiva resignarnos a contemplar cómo pasan las jornadas como las vacas miran pasar el tren. Cierto es que quedan tres finales y este equipo no ha jugado como una final ninguno de sus 39 partidos anteriores. Pero es justo el Heliodoro el que puede obrar el milagro. Así que hoy, cuando aún el enfado se mezcla con la ira, la indignación y el desánimo, escribo desde la esperanza. Sí se puede. Y hay que pelear hasta salvarse o morir. No concibo el tinerfeñismo de otra manera.

LA_TARTERIA

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ATLÁNTICOHOY
4 Comentarios
  • Pedro Gonzalez
    Publicado el 00:45h, 19 mayo Responder

    Un partido patetico impropio de unos profesionales que tienen que sacar al equipo de ahi abajo...HOY ERA UNA FINAL C#Ñ#!!

  • Jaiver
    Publicado el 09:46h, 19 mayo Responder

    La solución se llamaba Oltra, con sus virtudes y desaciertos.

  • Alexis Sanz Gutier
    Publicado el 15:06h, 19 mayo Responder

    Error destitución de Oltra... mantenía de entre la irregularidades...pero nos hubiéramos salvado con él.
    Director deportivo siempre fue a por él desde el principio.
    Le pidió un goleador y trajo lo que a él le convence....
    Este señor solo actúa de cara a la galería.

  • Alexis Sanz Gutier
    Publicado el 15:08h, 19 mayo Responder

    Error destitución de Oltra... mantenía fe entre la irregularidades...pero nos hubiéramos salvado con él.
    Director deportivo siempre fue a por él desde el principio.
    Le pidió un goleador y trajo lo que a él le convence....
    Este señor solo actúa de cara a la galería.

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