SERVICIO_WHATSAPP
Manoj DaswaniManoj Daswani
Oltra, en un entrenamiento del CD Tenerife / @jacfotografo

Ocho partidos

Con 40 puntos en las alforjas y a diez de los que tradicionalmente se consideran necesarios para abrochar la permanencia -se supone que harán falta menos-, al tinerfeñismo le queda buscar (donde haga falta) los alicientes necesarios para no dormirse en la apatía. Fue una bendición el triunfo en el Cerro porque aparcó las urgencias y la sensación de desasosiego que nos perseguía desde hacía días. Era insano (y de mediocres, dicho sea de paso) vivir pendientes de Extremadura y Lugo. Ahora, la situación se ve más plácida.

Quedan ocho jornadas importantes para Oltra y para cada uno de los futbolistas. Le oí remarcarlo al entrenador el otro día en una rueda de prensa. Y razón no le falta. El míster se juega su reputación (no sé si también su renovación), lo mismo que muchos jugadores que no han cuadrado la temporada soñada. Serán ocho partidos -espero que ya no los llamemos finales- para despedir como se merece a Jorge, futbolista menospreciado durante largo tiempo y que este año se ha reivindicado a lo grande. El Valencia se lleva a un portento. Y no sabíamos que también a un goleador.

Son ocho semanas también para decir adiós a otros símbolos del Tenerife de los últimos años, seguramente entre ellos Cámara y posiblemente también a Carlos Ruiz. Habrá más oportunidades (Almendralejo, Granada, Elche y Lugo) para sumar nuevos triunfos a domicilio; para adecentar algunas estadísticas particulares; para mejorar la cuota de goles y para que Nano, que sueña con quedarse, se reconcilie con la puntería y consigo mismo. Lo digo porque lo sé: con tanta ilusión como la que traía cuando vino, no merecía tanto sufrimiento.

Serán también casi dos meses de fútbol para recuperar a los aficionados perdidos. Para apaciguar la sensación de desdén. Y para ganar el derbi. Porque, llegados a este punto, sería un buen consuelo acabar al menos hincándole el diente a Las Palmas. Todavía incluso es posible que haya margen para quedar por encima. Nadie salva al Tenerife de una temporada calamitosa. Pero ya es un alivio que su particular año de los horrores no acabe en descenso. La victoria en Majadahonda fue un alivio. Ni se imaginan cuánto.

CAJA_SIETE

TAMBIÉN EN ELDORSAL.COM

ATLÁNTICOHOY
No existen comentarios

Publicar un comentario