Manoj DaswaniManoj Daswani
El entrenador del CD Tenerife José Luis Oltra / @jacfotografo

Momentos

Escribo estas líneas cuando aún no está claro si el Tenerife mantendrá a Oltra por una semana más en su banquillo. Lo natural sería que sí, porque el equipo salvó los muebles en Alcorcón y la imagen que dio no fue la de un equipo en descomposición. Más bien al contrario, se vio al plantel fajarse por los puntos y el resultado (1-1) fue más que justo premio al esfuerzo colectivo para la remontada.

Cierto es que los números de Oltra son de cese. Apenas ha arañado cinco triunfos en 24 partidos y el representativo ya suma siete jornadas sin vencer. No gana desde el 20 de enero, y eso que el valenciano vino con el objetivo del 'play off' (no lo olvidemos). Ahora bien, el del sábado no fue un partido de cese. Y en una situación como ésta, bien haría Concepción en manejar bien los tiempos. Ya erró de forma estrepitosa con el despido exprés de Etxeberria en la jornada cinco, justo aquella en la que el Tenerife firmó uno de sus partidos más convincentes de la temporada. Aunque perdiese en casa contra el Reus.

Escribí hace unos meses que Oltra se equivocaba en aceptar la oferta blanquiazul para emprender su segunda etapa en el club. Y también que el del Tenerife no era un problema de entrenador. De ninguna manera. Ahora bien, la cuota de responsabilidad del técnico actual es alta. Diría incluso que muy alta. El equipo no tiene fútbol ni gol; se ha acostumbrado a no ganar; la gestión del parón carnavalero fue un disparate mayúsculo; su discurso parece agotado y hay situaciones que ha manejado de forma muy mejorable. Valgan los casos de Héctor Hernández (al que puso la cruz por un partido) o el de Tayron (que pasó de prescindible a habitual en las convocatorias, y ahora otra vez está fuera de la rotación) para ejemplificar que su trabajo se ha alejado de la coherencia tanto como de los triunfos.

Dicho todo lo cual, no me parece que éste sea momento ni escenario propicio para su destitución. Presidente y director deportivo deberían manejarse con la precisión de un cirujano para no errar cuando lo que está en juego es la permanencia en Segunda. En esta semana corta -hay partido en viernes- y en la que viene el equipo de competir en Alcorcón, aunque fuese a trancas y barrancas, a Concepción (será el que decida) debe exigírsele la templanza que le faltó cuando despidió a Etxeberria en una bravuconada de las suyas. De aquellos estropicios, esta tempestad.

HOSPITEN

TAMBIÉN EN ELDORSAL

ATLÁNTICOHOY
No existen comentarios

Publicar un comentario