Manoj Daswani en Tokyo durante sus terceros Juegos Olímpicos

Manoj Daswani: "Los Juegos son lo máximo, una experiencia increíble"

Acaba de regresar de los que han sido sus terceros Juegos. El periodista tinerfeño Manoj Daswani ha compartido su experiencia olímpica con los oyentes de la SER y los lectores de As, Sport o El Día. En esta entrevista hace balance con ELDORSAL de una cita marcada por la pandemia, la falta de público en las gradas y la intensidad en las emociones. España sumó 17 medallas y algunos éxitos los firmaron deportistas canarios.

 

¿Qué balance hace de estos Juegos?

Personal y profesionalmente, plena y absolutamente felices. Colmaron todas las expectativas que podíamos llevar a Japón; es más, las rebasaron por completo. Ha sido una de las experiencias más intensas, exigentes y enriquecedoras de mis años en el Periodismo. He aprendido muchísimo.

 

¿Valieron la pena los Juegos de Tokio?

Acabaron los Juegos y ya el debate está en otro lado. Ya no se habla de los Juegos; se habla de Messi. A mí particularmente me costó mucho hacerme a la idea de una cita olímpica sin público, sin alma, en algunos casos huérfana de emociones, como el día de la ceremonia de apertura. Pero entiendo el mensaje del presidente del COI en la clausura: "Lo hicimos por ellos, por los atletas". Y así fue. Para los deportistas habría sido casi dramática otra cancelación o aplazamiento.

 

¿En qué cambió la cobertura de los Juegos por la pandemia?

En casi todo, pero sobre todo en los días previos, que fueron un estrés permanente y consiguieron que llegásemos a Tokio exhaustos. Tuvimos que instalarnos varias aplicaciones en el móvil y enviar un documento con nuestros planes a la organización. Hasta que no estuviese aprobado, no obtendríamos el código QR necesario para entrar en el país. En mi caso, recibí el visto bueno cuando estaba ya en el avión sentado para volar desde Tenerife a Madrid. El proceso fue tan angustioso que recurrimos a la embajada española en Japón para que nos echase una mano.

 

¿Y luego?

La tensión no se disipó hasta que llegamos al hotel. En la terminal de llegadas de Haneda pasamos varias horas y tuvimos que someternos al primero de muchos test de saliva que nos hicieron durante la estancia en Tokio. Fue muy desquiciante la espera hasta que nuestro número aparecía en pantalla para confirmar que habíamos dado negativo. Y de ahí sí, a empezar a cubrir los Juegos, que fue no un parar desde el primer día al último.


Manoj Daswani, cubriendo sus terceros Juegos Olímpicos

¿Qué se encontraron en las zonas mixtas?

Que había que pelear y competir como en cualquier otra edición de los Juegos. En el caso de la SER, todos los medallistas de la delegación española pasaron por los micrófonos de 'Carrusel' o 'El larguero'. Por distintas vías, en ocasiones por teléfono, en otros por llamada de wasap. Y muchas veces presencialmente, cara a cara, en mi caso por ejemplo estuve con Jordi Xammar y Nico Rodríguez nada más conquistar la medalla en vela; o con Ray Zapata en gimnasia.

 

Imagen realmente sorprendente de la rueda de prensa de Ray.

Con un montón de periodistas apiñados en torno a él, pero guardando las distancias y todos con mascarillas. Sí, la pandemia lo condicionó casi todo. Pero al final logramos los testimonios y estar cerca de los atletas como otras veces. ¿Qué nos faltó? Pues por ejemplo ir a la Villa Olímpica, que no la pisamos; o que los deportistas viniesen al IBC [centro de prensa], que tampoco lo hicieron.

 

¿Londres, Río o Tokio?

Me quedaría con los tres. Londres porque en mi caso fueron los primeros y porque me dieron la ocasión de presenciar uno de los acontecimientos deportivos más gigantes que recuerdo: la final España-EEUU en baloncesto. Río, porque fueron una fiesta continua. Podías cubrir hasta cuatro sedes en un día. Empezar en el piragüismo, ir al baloncesto, pasarte por la gimnasia y acabar viendo a Nadal filo de la medianoche. Eso en Japón era impensable. Había tantos controles y tanta distancia entre sedes, que como mucho podías cubrir dos, en algún caso excepcional tres en un día. Con Tokio me quedaría por la intensidad de la experiencia. Ha sido un máster en solventar problemas y dificultades. En antena o en la página del periódico no se apreciaba tal vez el esfuerzo que había detrás de cada entrevista, de cada información, de cada medalla narrada o contada desde Japón.

 

¿Con qué momento se queda?

Con muchos. Por ejemplo con ver la emoción de Ray en el momento de conquistar la plata con la misma puntuación que el campeón olímpico. O con la medalla de Xammar. En la terminal de salidas de Río coincidimos y me contó que había llegado muy verde a sus primeros Juegos. Que en Tokio nos veríamos y sería con la medalla al cuello. Y así fue, cumplió. Pero si tuviese que elegir uno, sería con el oro de Alberto Ginés, que tuve la fortuna de narrar en directo. Fue una escalada memorable. Para mí, uno de los grandes momentos de estos Juegos Olímpicos.

 

Estuvo cubriendo la apertura y la clausura, algo especial sin duda para cualquier periodista deportivo.

Fueron dos momentos muy especiales. Impactaba no ver a nadie en las gradas, todo cemento, solo lleno el palco VIP y la tribuna de prensa. A mí me gustó más el cierre que la inauguración. Todos esperábamos de Japón un espectáculo fastuoso, y eso lo disfrutamos más el último día que el primero.


Manoj Daswani entrevistando a Jordi Xammar tras ganar la medalla de bronce en la clase 470

¿Qué supone cubrir unos Juegos para un periodista?

Los Juegos son lo máximo, una experiencia al límite. Un compañero de la SER que lleva varios Juegos me decía estos días que nadie sabe bien lo que es cubrir una cita olímpica salvo aquel que ha estado en una. Es un trabajo absolutamente exigente, de mucho desgaste, no hay pausa ni tregua ni días libres. Pero tampoco lo cambiarías por nada del mundo. ¿Y qué supone? En mi caso me quedo con que se haya valorado tanto el trabajo realizado. Todavía tengo un montón de wasap y tuits sin contestar. La repercusión es más grande que en cualquier otro evento que haya podido cubrir. Pero si me preguntas qué supone y con qué me quedo, sin duda con las personas que te encuentras por el camino. De Tokio 2020 me llevo compañeros y amigos para siempre.

 

¿Estará en París?

Ojalá. Serán unos Juegos preciosos. Imagínate unos Juegos en los que el tenis será en Roland Garros, el fútbol en algunos de los estadios más icónicos de Francia, la vela en la marina de Marsella, el ciclismo en Versalles y los Campos Elíseos... y el surf en Tahití. Pero más allá de los escenarios, todos ellos muy especiales, lo más importante será el reencuentro de público y afición. Van a ser los Juegos que devuelvan al olimpismo la añorada normalidad perdida.

 

Así que 2024, ¿próximo objetivo?

Próximo objetivo: el Fuenlabrada-Tenerife. Nos espera un año apasionante aquí en casa, además va a ser el año del Centenario y hay muchas cosas que contar. Ojalá todas buenas.

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