Arena del terrero de lucha José Álvarez de Santa Úrsula | @jacfotografo

Los valores de la arena en la lucha canaria

Son las nueve de la noche de un viernes de luchada en la Primera Categoría de Tenerife. Los luchadores ya muestran su pundonor en el desfile hasta la arena, por esa que ahora se tiñe de concentración y devoción, tras el último paso redondo de la cal. El terrero, repleto de júbilo, se mete en su pequeñez natural pero también, y al mismo tiempo, se logra respirar la grandeza de la brega envuelta en su nobleza vernácula que los allí presentes hablan. Todo está dispuesto. Algunos rezan mientras se escucha de fondo un himno entre las finas cuerdas de los timples: “La lucha canaria es mano al calzón y a la espalda. Genio, destreza, valor y limpieza en la mirada…”

La lucha canaria posee un conjunto de valores y principios únicos en las modalidades deportivas

“Yo soy de las que piensa que la lucha canaria es mucho más que un deporte”, afirma Raquel Gutiérrez, responsable de comunicación de la Federación de lucha canaria de Tenerife. “Es lo único que nos queda de los aborígenes previo a la conquista castellana. Perdimos su lengua, la mayoría de sus costumbres, la religión, etc.” Hablamos, por tanto, de un “valor intrínseco, de un bien cultural de identidad y autenticidad que se escenifica en el terrero”. En una huida continua del conflicto, el deporte vernáculo es un estuario colmado de valores y principios, derechos y obligaciones, que se aglutinan en una propia red deontológica.

El terrero: escenario de los valores y de la ética

José Manuel Pitti, histórico comunicador del deporte canario, sobre todo en el mundo de lucha, afirma que “son muchos los valores que ha de tener un buen luchador. Nos entendemos en el escenario de los principios y de los valores, como si te tratara de un idioma universal”, recalca Pitti. “Por tanto, principios como la solidaridad, fraternidad, amor, respeto, nobleza, igualdad, equilibrio, responsabilidad, libertad conducida por el respeto, etc., pertenecen al ideario más olímpico que en el terrero se escenifica de forma sistemática”.

“En el terrero tenemos un compendio y una exhibición permanente de los mejores principios y valores que identificaron a la mujer y hombre rurales”, afirma Gutiérrez. En este escenario, con pies en la arena, podemos ver reflejado un ritual tanto de costumbre como de reglamento. “El luchador está en su deber de dar la mano a su oponente, tanto en el comienzo como en el final de la brega”, apunta la periodista. “El vencedor levanta al vencido”.

"No puede existir un luchador sin valores"

Uno de los ejemplos que podrían dar cuenta de la entereza de la brega canaria en cuanto al ideario de valores, es su fiel reflejo en todo tipo de artes escénicas como la pintura, la música, la literatura, la televisión, el cine, etc. “Nuestro deporte posee ese elemento inspirador por lo que significa, por su código de tradición y autenticidad”, relata José Manuel Pitti.

También los actores que inspiran y se suben al escenario de arena, como en cualquier obra teatral, son los responsables de llevar los patrones deontológicos por el camino que corresponde. “No puede existir realmente un luchador sin valores. El cinismo no se entiende en la arena, es mudo y tampoco sabe escuchar”, asegura.

*Deontología: La deontología ​es la rama de la ética que trata de los deberes, especialmente de los que rigen actividades profesionales, así como el conjunto de deberes relacionados con el ejercicio de una profesión.

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