Las claves del Sporting - CD Tenerife, duelo de urgencias entre rivales directos

Ale Luis Rolo | Santa Cruz de Tenerife

Ahora que el viento no pega de frente, que no frena, los hombres de Martí visitarán a un coloso de apariencia amenazante que tirita del frío de su propio invierno. Ahora que el velero blanquiazul ha sabido interpretar la dinámica perenne de juego y resultados, pone rumbo a El Molinón sin su gavia alta, Juan Carlos Real, una de sus principales velas.

El Sporting de Gijón llega a la cita con un jefe de filas nuevo, Ruben Baraja, y en un pleno debate inherente y particular entre el deseo de reencontrarse con una filosofía de juego reconocida y la necesidad de cobrar la deuda de puntos que ha malgastado por el camino.

El Sporting de Baraja ya ha empezado a rodar. En los entrenamientos de esta semana, se ha podido visualizar el sistema en el que se funden los cimientos del conjunto playero: el 4-4-2. Más allá de aplicar los conceptos básicos del funcionamiento táctico, Baraja ha insistido en el trabajo físico por encima de todo, ya que su filosofía de juego radica en la entereza del conjunto tanto en defensa como en las transiciones ofensivas desde el primer minuto hasta el último.

Hablamos de un cuadro que trabajará defensivamente en bloque, de manera ordenada; con dos líneas de cuatro contiguas que bascularán cual una acordeón; y con un ímpetu contraatacante de una velocidad preponderante.

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Vitolo, CD Tenerife, hace una entrada a un jugador del Sporting de Gijón en el Heliodoro | @Jacfotografo

CLAVE PROVOCAR INCOMODIDAD EN LOS LOCALES

No obstante, la situación por la que pasa el club sportinguista hace que se enciendan las alarmas desde el comienzo, por lo que se espera una presión opresiva e irrespirable. En ese caso, si el conjunto isleño prefiere ceder metros y el equipo asturiano logra adueñarse de la posesión del esférico, los de Ruben Baraja extenderán el terreno en demasía; abrirán el campo lo máximo posible con la finalidad de que surjan espacios para la movilidad de sus hombres de ataque. Precisamente, la etapa por la que pase el club gijonés será un arma de doble filo, ya que, si el encuentro transcurre por la misma senda que coexistía en el periodo de Paco Herrera, todo el júbilo desorbitado tras el pitido inicial de los fieles locales podría volverse en contra.

Este domingo, a las 17:00 (hora canaria), Sporting, un gigante con pies de barro, y Tenerife, una goleta con ritmo de crucero, se encontrarán en Gijón para evaluar sus picos de forma y comprobar sus credenciales.

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