Las claves del rival del CD Tenerife, el CD Lugo

Alejandro Luis Rolo | Santa Cruz de Tenerife

Lewis Carroll trazó entre líneas, antes de que Alicia se adentrara en el País de las Maravillas, que nunca seríamos capaces de discernir si la vida al otro lado del espejo es, en realidad, la nuestra o si se trata de una mera tendencia imitativa de unos seres sin alma. No se me ocurre mejor reflexión para comparar el presente blanquizal, sobre todo, después de que el CD Tenerife mostrara, en Santo Domingo, una cara completamente opuesta a la exhibida ante el Córdoba CF en el Heliodoro Rodríguez López.

El CD Lugo de Francisco llega a la Isla inmerso en un bache de juego y resultados, dado que llevan ya cuatro partidos sin ganar, encajando dos derrotas en sus dos últimos encuentros. No obstante, lejos de su mala dinámica actual, los lucenses son un conjunto que destacan por regularidad a domicilio.

Los fundamentos del cuadro albivemello se funden en dos sistemas: el 4-4-1-1, como dibujo defensivo, y el 4-2-3-1 en parte ofensiva. De ímpetu ofensivo, presión bastante alta y orden hasta las trancas, el CD Lugo de Francisco es un equipo que se baza en el control del esférico. Prefieren mantener la posesión del balón con el objetivo de no solo defender con la posesión, sino también para ordenar su ataque.

En tareas defensivas, es un conjunto que ocupa el carril central para tapar los espacios que surjan en el medio, dejando así los carriles laterales libres. Cuando los balones son desplazados a los costados por el rival, el equipo en su conjunto se traslada, como si fuera un acordeón, de lado a lado, vacunando de tal manera para atascar y ahogar el ataque del adversario.

Una vez con el esférico en su posesión, los mediocentros lucenses se encargan de darla bastante movilidad y recorrido al equipo llevando el balón de lado a lado, esperando para encontrar bien un espacio, bien un fallo del rival. Campillo, que hace de nexo entre la zona de creación y finalización, se mueve bastante bien entre líneas, así como Iriome en banda derecha, ya que deja libre su banda para incorporarse al área y, así vez, generar un espacio en la banda que es ocupado por su lateral.

Quién sabe si el CD Tenerife, este domingo a las 19:00 h.c., volverá a imitar a un ser que mengua o, por el contrario, vuelve a mostrar ese lado humano y real del espejo. Al frente, más que un espejismo, se encontrará con una dura realidad, un equipo de aspiraciones altas, como las expectativas locales.

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