Las claves del próximo rival del CD Tenerife, el FC Barcelona B

Alejandro Luis Rolo | Santa Cruz de Tenerife

Desde el Romanticismo, el mito del doble es un asunto recurrente en la literatura occidental. Bien por sus sugestivas figuras, bien por sus fascinantes significaciones, esta cristalización enigmática de la imaginación romántica nos remite al enigma de su duplicidad. En este caso, al igual que ocurre entre los seres humanos, también existen clubes de fútbol que guardan ciertas similitudes.

El filial blaugrana visita el Heliodoro Rodríguez López, un estadio que siguió el modelo y diseño del Mini Estadi, feudo del cuadro azulgrana. Además, al igual que el CD Tenerife, aún no ha logrado dar con tecla para convertir el buen juego en buenos resultados. Hablamos de dos proyectos de grandes inversiones, de dos equipos cebados por un gateo incesante de lesiones, de dos conjuntos de expectativas y realidades bastante opuestas.

Ya sea causa o consecuencia de los resultados negativos del arranque de temporada, uno de los rasgos que venían distinguiendo al Barça B de Gerard López este curso era un notable grado de indefinición. La falta de una receta clara y concisa. El técnico del filial ha escrutado todas y cada una de las posibilidades individuales y colectivas de sus pupilos a la búsqueda de que sus talentosas piezas encajen de tal manera que exista un equilibrio entre el talento ofensivo y la firmeza defensiva. Pero ni por ahí.

Sin once tipo y sin la presencia de una joya emergente de nombre Carles y apellido Aleñá, el Barça B llega inmerso en una dinámica peligrosa. Quizás por su valentía ofensiva, se auto-desnuda de tres cuartos hacia bajo. La fragilidad que vive en el interior del cuadro azulgrana sufre cuando detecta una presión del rival o cuando el adversario logra iniciar una transición tras robo. Más, si no logra finalizar la jugada.

No obstante, los hombres del equipo blaugrana, no pecan de la inexperiencia de un filial. Su política de fichajes ha significado un auge de cierta madurez en la plantilla y en el juego. En consecuencia, dentro del riesgo que lleva la posesión del balón, es un equipo que fuera del Mini Estadi no decide pecar de benévolo. Y con jugadores como Arnaiz (que no jugará por una pubalgia), Vitinho o Abel, menos.

Tan alto es el grado de semejanza entre ambos clubes que tanto Martí como Gerard López, dado que no han conseguido aún sacar el máximo potencial y rédito de sus respectivas plantillas, se juegan sus puestos en el mismo partido. Este domingo, a partir de las 19:00 (hora canaria), los hechos en el Rodríguez López.

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