Manoj DaswaniManoj Daswani
La afición del CD Tenerife volvió a lamentarse de una derrota en el Heliodoro | @jacfotografo

La prueba del diez

En las matemáticas escolares se alude con frecuencia a la prueba del nueve para validar el resultado de determinas operaciones simples. En el fútbol es más común que la prueba más eficaz sea la del diez, porque todas las predicciones o pronósticos pergeñados antes de la décima jornada son un ejercicio insignificante y resultan casi siempre papel mojado. Ahora bien, una vez transcurrido este momento del campeonato, sí que pueden hacerse análisis con cierto empaque pues abundan los argumentos (los numéricos y los que no) para detectar qué falla y qué funciona en la trayectoria emprendida desde agosto.

En el caso del CD Tenerife, la primera conclusión irrefutable respecto del comienzo liguero es que no ha respondido a las expectativas creadas. Es un equipo de vaivenes y de resultados impredecibles, aunque ya han dejado de ser sorpresa sus descalabros en el Heliodoro. Van tres seguidos, con un triste denominador común como la falta de clarividencia y, por momentos, también de fútbol. Ante la UD Las Palmas, Real Oviedo y Fuenlabrada, el equipo se quedó sin marcar. En total, sumó tan solo un punto de los últimos 12 posibles en su feudo. Le salva su solvencia a domicilio -¡quién lo iba a decir!- pero a día de hoy escasean los datos numéricos como para componer un argumentario optimista.

De todas las derrotas, la más preocupante fue la del sábado (1-2 ante el Extremadura). Todavía más lo fue la rueda de prensa de Aritz López Garai, quien hasta la fecha se había destacado por ser un muy avezado analista en el momento de sentarse para ubicarse ante los micros. Sus explicaciones del fin de semana fueron todo menos consistentes. Tan livianas como creer -como así lo dijo- que la apuesta por Naranjo era para recuperarle. Lo que tenía que e hacer era recuperar al CD Tenerife en su versión local y garantizar como fuese una versión aceptable. Lo mismo que contra el Fuenlabrada, quedó la impresión de que el cuadro técnico creyese que iba a ser pan comido ganar a un rival sin pedigrí y de ahí que privilegiara propósitos secundarios (aquel miércoles, las rotaciones; este sábado, la intención de rescatar para la causa a uno de los futbolistas mejor pagados del plantel).

Hubo también otro par de frases de difícil explicación, que no hacen pie ni en una piscina para niños. Que hable el técnico de angustia e histeria cuando el Heliodoro ha sido este año paciente y diría incluso que más indulgente que otras veces, es también para preocuparse. Porque no hemos visto en ningún caso a un estadio que empujase al equipo al precipicio. Más bien al contrario, éste ha sido siempre un escenario que lleva en volandas a los suyos, sin ir más lejos hace tan solo un par de meses en las milagrosas remontadas contra Alcorcón u Osasuna del curso pasado.

Sea como fuere, el CD Tenerife se sitúa en la frontera entre las jornadas 10 y 11 con suficientes motivos para el desasosiego, que no la alarma. La atrevida apuesta del entrenador funciona de momento solo a domicilio -al revés que lo que ocurría en años anteriores- pero por encima de todo prevalece estos días la percepción de que los rivales le tienen cogido el truco y otra teoría todavía más inquietante: que el entrenador no dispone de los futbolistas necesarios para imprimir su estilo sin riesgo de despeñarse.

P.D. El runrún del Heliodoro, la catarata de estropicios en casa y la flojera que exhibió el entrenador en la sala de prensa se convirtieron en el cóctel propicio para que algún que otro representante hallara el caladero ideal para colocar a sus entrenadores en paro. Este año hay más mesura en la toma de decisiones (de momento solo ha caído el técnico del Oviedo y parece que se desvanece el del Dépor) pero en todo caso confío en que Concepción sea prudente, atienda a los antecedentes más recientes y no se deje llevar por la precipitación si el equipo sigue cuesta abajo. Ahora bien, vienen tres jornadas -ante Rayo, Racing y Mirandés- donde toca dar la cara. Si no, tocará instalarse otra vez en los puestos venenosos.

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3 Comentarios
  • Langarillos
    Publicado el 22:32h, 06 octubre Responder

    Pues..., totalmente de acuerdo con el análisis..., sigo creyendo q los triunfos en Albacete se debió a factores q entran mas en momentos y situaciones de calendario y la de Lugo a un mal partido del portero visitante, pero se ganó!!!; ahora, ni me gustó Lopez Garay como entrenador, ni su idea, los jugadores hasta parece q jueguen con miedo y recuerdo, incomprensiblemente e incoherente la excusas con Naranjo mas, cuando el eqipo en defensa q aunqe sea general del eqipo, es muy goleado pero mantiene en el ostracismo a un defensa..., ahí qeda

  • Pedro Javier reyes Rodríguez
    Publicado el 23:08h, 06 octubre Responder

    Nada más de lo mismo señores Víctor Moreno cartuchos de nombres Miérez nada Naranajo nada Nahuel nada fichan lesionados no guerreros la maleta al entrenador ya y fichen de entrenador a concesión Amador de delantero y Víctor Moreno en defensa gandulees sinceramente estamos artos desta directiva ya está bien fuera todos

  • las cosas como son
    Publicado el 16:46h, 08 octubre Responder

    "...cuando el Heliodoro ha sido este año paciente"

    El Heliodoro es especial, si no salen las cosas hay pitos, de toda la vida, ( no vendan la moto ahora diciendo que no pita nadie). Esos pitos pueden hacer mucho daño y más a jugadores jóvenes... entiendo esa "ansiedad" que dice Garai, que no es la misma que la que tenemos muchos que no llegamos a fin de mes, pero no deja de ser ansiedad. ( por esa regla de tres,nadie debería quejarse con 800€de sueldo al mes, cuando hay gente viviendo en la calle... siempre puede ser peor)

    Igual que si al equipo le salen bien las cosas, el Heliodoro te lleva en volandas. Siempre ha sido así.

    Ahora es cuando más hay que apoyar y demostrar que la afición es de las mejores, no vale apoyar cuando se va bien, es nuestro equipo esté quién esté. vamos tete!!!!

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