El CD Salesianos nunca se rinde

El CD Dimurol Salesianos Tenerife afronta la séptima jornada de liga ante el Rivas futsal este domingo a las 12:30 (hora peninsular) sin haber puntuado en esta competición pero con un mensaje claro en boca de su capitán Yeray Olivero: “Nunca rendirse”.  Séptimo partido de liga para los del conjunto orotavense que parten hacia Madrid con el casillero de los puntos a favor a cero, pero con dos condiciones envidiables: La primera, una afición increíble, la segunda una voluntad de hierro.

Decían tanto Ruymán Cabello, técnico del equipo tinerfeño, como el capitán, Yeray Olivero, que saben que no van a verse solos. Y es que lo vivido el fin de semana pasado en el Quiquirá, no tiene nombre. Una grada en pie, coreando y animando a un equipo que está enfrentándose a un marcador desfavorable de 2-7 es capaz de tocar la fibra sensible de cualquiera.

En la rueda de prensa ambos representantes del club ponían el acento en el hecho de que toda la afición tinerfeña conoce los orígenes de este equipo y en qué condiciones se dió el ascenso, confirmado en el último momento, tras lograr el apoyo de unos patrocinadores que decidieron garantizar que se pudiera disfrutar de la división de plata del fútbol sala español en La Villa de La Orotava. Ese nivel de compromiso e identificación de una afición con su club trasciende lo común. Es imposible sentarse en la grada del Quiquirá y no vibrar.

Por otro lado, la plantilla del salesianos tampoco está hecha de la misma madera que el resto. Lo normal sería bajar los brazos, claudicar, pero no es lo que se percibe a diario en el trabajo de estos jóvenes, que están disfrutando de su primera experiencia en el fútbol sala profesional con un nivel de responsabilidad y de entrega increible. Los tantos de Vélez y de Carmelito Guillama casi al final del encuentro ante el Manzanares no fueron casualidad, fueron el resultado del trabajo de todo un conjunto que no paró, no se rindió hasta el último minuto de juego, aún con un marcador de 2-7. Y fueron un justo regalo a una afición que estaba deseando empujar ese balón contra la red de la portería de un Manzanares que, como rival, hizo honor a su historial deportivo.

El propio Ruymán Cabello comentaba al final del encuentro, que era el momento de reinventarse, de seguir mejorando poco a poco detalles que se daban por supuestos, pero que provocan errores que una competición tan exigente como la LNFS no perdona, así que con esos mimbres partirá la expedición canaria hacia Madrid, trabajando duro y sabiéndose respaldada por una afición y una estructura de club que aprecian cada detalle positivo del desarrollo de juego de una plantilla que sigue manteniendo el espíritu de la frase que esgrimía

No existen comentarios

Publicar un comentario