Manoj DaswaniManoj Daswani

Egoísmo sin límites

Mientras en España se registraban los primeros síntomas de expansión del coronavirus o incluso antes, LaLiga tiró de chequera e hizo acopio de test. No para donarlos, sino para hacérselos a sus propios futbolistas. ¿Qué más da si no hay pruebas para los médicos si las estrellas de Primera sí están bien?

Mientras por todo el país cundía la preocupación y el desasosiego por la falta de pruebas para sanitarios y personal de riesgo, algunos clubes fueron publicando sus propios registros como si fuesen los resultados del fin de semana. 3 positivos de 21; 4 de 19; aquí, ninguno. Y a Javier Tebas no se le puso ni la cara colorada.

Vaya por delante que hay una mayoría absoluta de deportistas implicados con la sociedad que les rodea (miren a Pedro, que no para de trabajar a través de su Fundación para que a los hospitales canarios no les falte de nada; o al blanquiazul Undabarrena, que se ofreció a rebajarse el sueldo cuando el debate sobre recortes aún ni se había prendido). Pero cada vez hay más señales de que hay una serie de organismos deportivos -han dado vergüenza el COI, el Tour, LaLiga y no sé cuántos otros más- e individuos con nombres y apellidos que, a partir de su posición social, económica o prestigio deportivo, nos han confirmado que viven en su propia burbuja.

Las más recientes declaraciones de un paisano como Édgar Méndez producen más lástima y sonrojo que indignación o ira. Mientras millones de ciudadanos de todo el mundo hacen un ejercicio de paciencia vaticana y estricto cumplimiento de las normas, se sacrifican por los demás y en algunos casos (enfermeros, médicos, bomberos, cajeros o limpiadores) ofrecen un extraordinario ejemplo de valentía, aparece él y recuerda que en ningún caso podría permitirse una rebaja salarial del 28%. No vaya a ser que se quede sin llenar los 40.000 litros de su piscina, le contestó un tuitero. Declaraciones como la de Méndez o comportamientos como el de los mandamases de La Liga, más pendientes de sus derechos audiovisuales que del bienestar colectivo, generan una lógica estupefacción y desmienten que sean héroes de nada.

Solo en la burbuja de privilegios que se han creado para sí mismos puede entenderse el protocolo de actuación para la pretemporada de ciencia y ficción que piensan montarse para junio. Test del Covid-19 para jugadores y sus familiares; entrenamientos en grupo, residencias cinco estrellas para vivir confinados a todo tren, alimentación empaquetada y no sé cuántas sandeces más para evitar el contagio de sus señorías los futbolistas. Mientras medio mundo vive recluído en sus domicilios, Tebas y su corte piensan solo en su negociete, convencidos (de verdad) de que su pan y circo es lo que ahora más importa a millones de ciudadanos encerrados en su casa. "En estos momentos lo último que me apetece es jugar", le dijo Reina a Manu Carreño esta misma semana. Más testimonios como el suyo, detalles como el de Undabarrena o gestos solidarios como el de Pedro o Xavi deberían valer para bajar de la nube a quienes ahora piensan solo en sí mismos, retratada su egolatría y confirmado su despreocupación por todo y por todos. Egoísmo sin límites, que lo demás les da igual.

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1 Comentario
  • Esther
    Publicado el 11:48h, 05 abril Responder

    No sabía lo de Undabarrena. Desde aquí mi humilde aplauso para él. Infinitas gracias caballero 👏👏👏👏👏⚽💙

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