Manoj DaswaniManoj Daswani
El entrenador del CD Tenerife Rubén Baraja en el Heliodoro Rodríguez López | @jacfotografo

Apuntes de lunes

Rubén Baraja es el pragmatismo llevado a su máximo exponente. Podrán discutírsele alineaciones, decisiones, cambios tardíos y giros copernicanos de guion; incluso podrá achacársele que muchos días las sensaciones que ha desprendido el CD Tenerife no han sido las mejores. Pero sus guarismos son intachables. De 'play off'.

El fútbol después del parón, el de las cinco sustituciones y cero espectadores en todos los partidos tiene un claro damnificado en LaLiga SmartBank: el CD Numancia, que sigue los pasos del Schalke 04 en Alemania. Desde que se reanudó la competición, cero puntos de nueve. En sus antípodas están UD Las Palmas y CF Fuenlabrada (dos victorias y un empate), invictos desde que la pandemia aflojó y el fútbol pudo reanudarse.

Joselu pasó a engrosar el domingo la feliz lista de goleadores que marcaron 'desde su casa'. Tan lejos que pareció que lo hacían con el mando a distancia. Antes con el Tenerife marcaron goles así de parabólicos Martín Posse (inolvidable porque fue contra Las Palmas), Alfaro en la Copa, Alberto en el Tartiere y más recientemente Omar Perdomo en un partido que valió para entrar en la promoción por la puerta grande de La Romareda. Lo necesitaba Joselu, que tenía el gol entre ceja y ceja.

Con Bermejo en la cancha, el Tenerife es indiscutiblemente mejor y más peligroso. Ha decidido el cuadro técnico dosificarlo y cuidarlo como oro en paño, no vaya a torcerse en este maratón de fútbol que no ofrece tregua. Lleva cinco goles en una veintena de partidos. Son palabras mayores. Apunta a futbolista grande y para mí sigue siendo el más brillante de todos los fichajes que hizo Víctor Moreno. Normal que en el CD Tenerife ya piensen en renovarlo.

El borrador para la vuelta de los aficionados a los estadios es un galimatías de dimensiones bárbaras. Hasta doble toma de temperatura, inscripción imprescindible por vía telemática, acceso con cita previa y ni se sabe cuántas indicaciones más. El fútbol de la nueva normalidad está lleno de restricciones (ni bares ni tiendas abiertas) y o está concebido para los abonados sin móviles de última generación o que gusten de ir al estadio con el tiempo justo.

El nivel descollante de Luis Milla invita a pensar que tiene los partidos contados en el CD Tenerife. Le faltan nueve. Cuanto más se vea de su repertorio en las jornadas que quedan, más fácil será que anime a la inversión a los numerosos equipos de LaLiga Santander que le siguen los pasos y le vigilan de cerca.

Me gusta: que en el reparto de minutos y con la opción de hacer hasta cinco cambios tenga sitio Jorge Padilla. Lo que se le ve en los entrenamientos es canela fina. Para que del grifo salga agua, falta que venga alguien a abrir la llave de paso. Me lo dijo alguien cuando pregunté por la eclosión de Pedro en el Barça y el que abrió el grifo fue evidentemente Guardiola. No me gusta: el papel residual de Suso Santana. Incluso antes del parón ya se le estaba poniendo cara de suplente. Cuando juega, cumple. El capitán no está para ser actor de reparto.

Basket Country banner horizontal

TAMBIÉN EN ELDORSAL.COM

No existen comentarios

Publicar un comentario