Manoj DaswaniManoj Daswani

Antes que grandeza, humildad

Una isla paradisíaca, un estadio que ruge, uno de los mejores climas del mundo, una plaza que forma parte con letras mayúsculas de la historia del fútbol español y una afición siempre ávida de construir ídolos como aquí lo fueron Redondo, Makaay, Latorre o Nino. Así es como nos gustaría que nos viesen y como nos presentaríamos si buscásemos gustar. Y en realidad, podría ser que lo consiguiéramos. Porque en las líneas de aquí arriba no se ha dicho ninguna mentira ni se ha exagerado un ápice lo que es Tenerife y lo que significa venir al CD Tenerife. Ahora bien, habrán comprobado que hemos ocultado casi todo lo malo.

Porque fichar por el CD Tenerife es también hacerlo por un club acostumbrado a vivir con más de un entrenador por temporada, que ha hecho de la improvisación su estilo de vida, tan inestable que incluso el curso pasado lo empezó con un director deportivo y lo acabó con otro. Es también un equipo de directiva obsoleta, cuyo presidente prometió que abandonaría el barco hace cinco años y ahora 'amenaza' con renovar por otros cinco. Dice que su gestión económica es impoluta pero oculta que la institución vive de espaldas a la modernidad y también de espaldas a muchos de sus aficionados. Que desertaron. Y que lamentan la fuga de talentos (de Pedro a Pedri) tanto como haber hecho costumbre la bendición gratuita a los de fuera y hasta regalarles -porque sí- la condición de profesionales sin habérselo ganado ni un poco. Que como Chilunda, hubo unos cuantos. Concepción y los suyos han forjado el retrato de una entidad acomodada, falta de reflejos, incapaz de rentabilizar el enorme potencial de la marca a la que representan su corte de profesionales agotados, casi siempre más leales que eficaces.

La realidad del CD Tenerife vive a caballo entre el pasado glorioso, el gusto presente por el buen fútbol y la intención de reverdecer viejos laureles; con la realidad tozuda de una presidencia demasiado larga y en la que se celebra como el mayor éxito de los últimos años haber llegado con opciones de 'playoff' a la penúltima jornada de la liga de la pandemia [léanlo otra vez, sí, que ya nos conformamos con tan poco como eso]. Tal vez convenga reflexionar por qué se fue Baraja, el entrenador que nos llevó a las puertas del paraíso; y por qué lo hizo sin apenas ver valorado su esfuerzo titánico por insistir y persistir en la creencia de que se podía. Como él se fueron antes otros profesionales válidos. Sin ir más lejos, Víctor Moreno. Ahí está su legado, discutido hasta la úlcera, y ahí está Milla a punto de ser vendido por cinco porque él se negó a venderlo por dos. Fíjense si no en Joseba Etxeberria, despedido en la jornada cinco en un cese que agrandó -con razón- la sensación creciente en el fútbol nacional de que no es Tenerife buen sitio para progresar ni para crecer. Porque la paciencia cotiza a la baja. Pidió un sitio para desayunar en grupo y lo llevaron a una gasolinera. Y dejo para otro día el relato de cómo intentaron regatearle a Baraja el fichaje de un nutricionista, que aquello también da para novela.

Llegados a este punto y en puertas de un nuevo curso (con Concepción, van tropecientos), podremos regar la ambición como todos los años -que nunca está de más- y acordarnos otra vez de los tiempos gloriosos que se fueron. Incluso de aquel gol que nos faltó para tocar el cielo en Getafe o mucho más reciente en el recuerdo colectivo, de una segunda vuelta pluscuamperfecta bajo firma de un entrenador que se fue de aquí sin tener nada atado fuera [también conviene remarcarlo, sí, que Baraja prefirió esperar en el paro que renovar en el sitio donde hizo unos números de récord]. Y sin que nadie se pregunte el porqué ni lamente sus razones para irse, que sin duda las tiene.

Estos días me preguntan con alta frecuencia qué me parece que Julio Velázquez se haya convertido de repente en el entrenador predilecto de Juan Carlos Cordero para reemplazar a Baraja. Y admito que la elección me sorprende. Dicho lo cual, tampoco esperaba un primer espada de aquellos capaces de ponerse el escudo por montera y tirar del carro por sí solos. Esto es, el Setién que estaba libre cuando por inercia se decidió renovar a Agné; o el Abelardo que pudo venir no ahora, sí hace algunos años; o el siempre pretendido López Muñiz, sueño imposible porque nunca quisieron pagarle lo que valía (o pedía). Vendrá Velázquez o Fran Fernández, que el tiempo dirá si sale bien o sale mal; si le dejan trabajar o le esperan con la guadaña a la vuelta de la esquina. Viene al CD Tenerife, o quizás mejor sea decirlo así: al decimosegundo clasificado de Segunda. A un club que seguirá siendo apetecible por una y mil razones, pero que acabó la liga en el hemisferio sur de la clasificación. Una institución a la que han adelantado por la derecha equipos con menos solera pero más coherencia en la toma de decisiones. Los Leganés, Getafe, Éibar, Granada, Valladolid, Huesca y otros tantos, a día de hoy mejor llevados y con gestión deportiva más reluciente que la de este Tete que quiere volver por donde solía, pero que se ha dejado prestigio a dentelladas y mucho caché en estos últimos años grises donde ha sembrado desafección y ha bailado sobre el alambre. A trompicones. Conviene recordarlo porque el primer paso para recuperar grandeza es recuperar la humildad. Si no, mucho me temo que seguiremos perdidos.

Basket Country banner horizontal

TAMBIÉN EN ELDORSAL.COM

10 Comentarios
  • Carlos
    Publicado el 12:11h, 28 julio Responder

    Desde q este señor está al frente del club, toda la grandeza q había adquirido en los años gloriosos, se los ha cargado con su ineptitud para desempeñar un cargo q le queda demasiado grande, y hay q decir q permanece pq la sombra de C.C. es alargada y tb pq esas amistades peligrosas le han servido para continuar para desgracia de esta isla y del CD Tenerife

  • Cristo G.
    Publicado el 15:13h, 28 julio Responder

    Por tener una idea, no hay que renunciar en ningún momento a la otra. Pongamos de ejemplo a deportistas como Nadal, humildad pura, pero siempre también, pensando en objetivos ambiciosos. Tener humildad no conlleva a no aspirar a ser grande, pueden ir los dos pilares de la mano. Es más, en mi opinión, es todo lo contrario, la humildad como forma básica establecida, si considero que lleva a la mediocridad, justo, donde este señor nos ha puesto.
    Por lo que totalmente de acuerdo contigo Manoj, como llevo tiempo diciendo, es un presidente que descendió el club de Primera a Segunda B en dos años, siendo imposible hacerlo peor, no se puede y casi 10 años después, sigue en el cargo.
    Creo que se trata de una plantilla que cada año, hay que reconstruir sus cimientos, entrenador, jugadores claves que se van porque se venden o vienen cedidos, cuando el club si ingresa por ventas de jugadores que no sólo no reemplaza de forma fiable, pues aún esperamos un central de garantías por vender por 2 millones a Jorge el año pasado o un delantero "contrastado" en propiedad tras haber vendido a Ayoze y Nano por 5 millones de euros entre los dos -cifras oficiales aportadas por el club-. No más lejos de esto,
    creo que además esta entidad, no invierte en estabilidad y mucho menos en futuro. Por lo que, menudo futuro inmediato nos espera. ¡Concepción dimisión!.

  • JaviMederos
    Publicado el 15:38h, 28 julio Responder

    El problema que tiene el CDT es su falta de ambición. De eso iba sobrado Javier Pérez.y Pérez. Un hombre con sus claroscuros, pero en definitiva alguien que tenía una idea de que quería para el Tenerife; y eso era la grandeza. El Tenerife, o parte de la afición, sólo vive de añoranza por partidos de hace 25 o 30 años. Por dos semifinales; una de Copa del Rey y otra de la antigua UEFA. Y ahí acaba los éxitos deportivos. Porque para mí, un club que lleva de 20 temporadas 18 en segunda, no es especialmente vibrante sus logros. Dos ascensos en 20 años ( el de segunda B a segunda ni lo cuento puesto que para mí eso no es un logro de ningún tipo) hacen un bagaje terrorífico para un equipo que en la 97-98 temporada de punto inflexión para la entidad, tenía la mira puesta en Champions al inicio de temporada. Asumamos que el gran Tenerife acabó en la 98-99. A partir de ahí ha habido intentos. Unos horribles otros decentes. Y éste es el caso de Concepción. La entidad está rancia en todos los aspectos y hay que modernizarla. Empezando por la campaña de abonados. No podemos vivir eternamente del 5-3 al Lazio o de la cagada de Sanchís cendiendole el balón a Buyo para que rematará Pier.

  • Cristoor
    Publicado el 17:12h, 28 julio Responder

    Mandate a mudar Concepción. Papafritaa que eres un papafritaa. No sabes y ya está y no has aprendido nada mandate a mudar.

  • Javier Acevedo Serrano
    Publicado el 18:34h, 28 julio Responder

    Artículo para enmarcar, no sobra ni una coma, verdades como puñetazos que hacen pupita pero que deberían al final ser un vehículo más para crecer, que de eso se trata. Grande Manoj, gracias.

  • Fff
    Publicado el 08:47h, 29 julio Responder

    Yo lo dije, hasta que no se vaya el palmero no me abono. Demasiadas cosas bonitas le he visto al Tenerife para soportar esta dictadura del incapaz. Es una p vergüenza, la tienda, el servicio online, no saben gestionar un club profesional, no saben de fútbol, Y que Achi se calle la boca por favor que da verguenza ajena, por cosas asi salen corriendo los entrenadores.

  • Pablo Casado Soltero
    Publicado el 23:37h, 31 julio Responder

    Eres tan plasta escribiendo como en la radio Majoni. Petardazo

  • jaiver
    Publicado el 10:41h, 01 agosto Responder

    Es verano con que ello significa, tiempo de vacío futbolístico y toca de nuevo cargar contra el Presidente y la triple A, una vez terminado los grandes resultados obtenidos, por un gran entrenador como baraja. No veo diferencias entre el CD Tenerife y el 99,99 % de los equipos de primer y segunda, es decir, que cuando las cosas pintan mal, empieza el carrusel de cambios de entrenadores y directores deportivos, y señor Daswani eso pasa en todos los clubs llamase Tenerife o Barcelona. Pero toca criticar al Presi de nuevo ahora, ya que no pudo mientras el equipo obtenía buenos resultados. Yo crítico la actitud de determinados periodistas y contertulios que hacen mucho daño a este Tenerife, cuando se ponen delante de un micrófono. Y por favor no vendan que el Club está anclado en el pasado, esa milonga ya no se la cree nadie.

  • aficionado
    Publicado el 20:19h, 03 agosto Responder

    Pués es el mundo al revés . Anda que sería un dislate si a algunos de los empresarios de cámara de Coalición Canaria se le ocurre subir al tete a primera división en años de centenario y con el PSOE de actuales mandamases en la actual coyuntura Cabildista siendo protagonistas y aprovechándose del rédito politico de la "" gesta "" .
    Como torpeza en cuanto a la estrategia politica de Coalición Canaria en la anterior corporación pués. no se puede insuflar de impuestos de la ciudadania para la respiración asistida del tenerife sin exigir las debidas contrapartidas con los consiguientes resultados deportivos sobre el terreno , pues además de todos es sabido que futbol y politica ......................... van de la mano .
    Algunos a dia de hoy han pagado su torpeza de estrategia en cuanto a la politica tan errática como si de una auténtica de chafalmejada se refiere para con el tenerifito pués han ido decayendo en respaldo de la ciudadanía y las urnas en la misma proporción y consonancia que el representativo en su tan mediocre como mala dinámica deportiva . Los votos que no tuvieron para gobernar con holgura van en consonancia , entre otras cosas , a la propia mala dinámica deportiva del tenerifito y es en actual escenario cuando se llega al epilogo de la historia que vale para la ocasión la conclusión del famoso refranero que nos dice ...............................
    "" No hay peor astilla que la del mismo palo pués quien nos provoca el daño es un pedazo de nosotros mismos "" . Y ahí queda eso.

  • aficionado
    Publicado el 22:28h, 03 agosto Responder

    ........... O también , """ En el pecado va la penitencia """

Publicar un comentario