Manoj DaswaniManoj Daswani
Afición del CD Tenerife en un derbi canario | @jacfotografo

20 apuntes en 2020

1. Se va para siempre el año que caminamos sobre el alambre, que dejamos de abrazar, que aprendimos lo que era una PCR y nos recluímos en casa como protagonistas de un relato triste de ciencia ficción. Todo era realidad y la crisis pandémica también afectó al deporte. Se quedó sin alma: sin aficionados, todo luce, sabe y se disfruta menos.

2. El 'veinte veinte' significó también una lección de humildad colectiva. Nadie o casi nadie acertó en sus diagnósticos. Ni los que nos hicieron creer que la Covid-19 era una simple gripe pasajera; ni quienes pensaron que la mascarilla era un adorno innecesario. Así que ahora que hay más certezas de las que había en marzo, vaya por delante un reconocimiento al trabajo eficaz de LaLiga y la ACB. Sus protocolos funcionaron en un porcentaje altísimo, las competiciones se reanudaron con relativa fluidez y al final hasta accedimos a consumir ese fútbol artificial de los cánticos enlatados; o el baloncesto en burbuja.

3. Domingo, 8 de marzo de 2020. La misma fecha de la inefable manifestación fue también la del último día con público en el Heliodoro. Marcó Sipcic y rugimos. Éramos felices y no lo sabíamos. La liturgia de llegar y limpiar el asiento; saludar a los vecinos de grada; bramar contra el arbitraje de turno o la ocasión clamorosa fallada por uno de los nuestros; la cerveza o el café de antes; la conversación de después; el lunes feliz si tu equipo ha ganado; la compañía del transistor. El fútbol disfrutado en primera persona.

4. El crecimiento del Iberostar no tiene límites. Valgan estas líneas para subrayar una negación. No es verdad que el aurinegro éxito permanente esté minusvalorado. Habrá quien lo desdeñe, o haga como que no existe. Pero es generalizado el orgullo de pertenencia y la sensación de que algo muy grande crece de manera imparable (pero sostenida) a unos kilómetros de casa, en las oficinas donde reside el talento de Aniano, la cordura de Félix o el entusiasmo de Txus. Son muy buenos. Y es una alegría que trabajen en el Canarias.

5. Estaba pegado a la radio aquella tarde de sábado en la que la SER contó a sus oyentes la remontada canarista más épica jamás descrita. Más de 100 puntos en Murcia, una barbaridad de ellos conseguidos en un último cuarto de locura. Parecía imposible pero la fe mueve montañas; y aquel día pasará a la historia ya no solo por los dígitos increíbles, que también, sino por la sensación de grandeza que desprendió la remontada inolvidable del Iberostar.

6. El tiempo nos ofrece perspectiva. Hace diez años, el fútbol femenino ni existía para los medios de comunicación, tampoco para el gran público. Hace siete, apenas una referencia de un par de líneas a pie de página. Y gracias. Hace dos ya vimos las primeras portadas de medios nacionales para una liga que no para de crecer. Un dirigente político me decía hace algunas semanas que el éxito del Granadilla es como la bicicleta de un crío. Es obvio que al principio necesita de ruedines (ayuda por parte de todos) pero luego van lanzadas porque les mueve la coherencia en la toma de decisiones, el esmero por hacer las cosas bien y la fuerza de unas futbolistas que son excepcionales. Paladear el liderato de la Liga Iberdrola no ha sido casual; sino la recompensa al esfuerzo colectivo de un grupo que soltó lastre este 2020. Sin fascistas, mucho mejor.

7. El empeño de Airam Gómez, la valentía de una casa que apuesta por el periodismo, el afán por indagar cuál era la verdad que escondían algunos comportamientos que ya parecían sospechosos y la colaboración desinteresada -una vez que habíamos empezado a publicar- de algunos empleados y exempleados del CD Tenerife, abochornados con lo que leían y veían escrito, nos permitió en 2020 dar a luz 'Los Papeles de la Fundación'. Probablemente una de las mejores investigaciones periodísticas que se hayan hecho en Canarias en el último decenio. Por escrupulosa, rigurosa y veraz, pero también porque sus consecuencias fueron tan largas que aún se resienten la credibilidad y reputación de unos dirigentes que atropellaron -con sus decisiones- la ética y el sentido común, pero también el prestigio del escudo al que representan.

8. Nos acusó Milagros Luis Brito de que la investigación la hiciéramos 'parcelada en fascículos'. Fue la única acusación que se le ocurrió o que pudo encajar ante un trabajo exquisito, que pocos saben que vino acompañado de una aceptación -por parte del club, enviada por escrito- de que efectivamente habían hecho aquello que publicamos. Por ejemplo, alquilar los campos de Geneto a su propia fundación. Aquello fue indecente. Pero nada tan feo como pasar factura de los regalos que llevaron a los hospitales. Hubo medios y periodistas que no dedicaron a este asunto ni una coma (ni un tuit) y ahora ya también sabemos por qué. Y ahora, la aclaración a su acusación, señora Luis Brito. Lo hicimos por partes para que se entendiera mejor; pero también porque algunos fascículos no estaban previstos. Los descubrimos porque alguien de dentro nos puso sobre la pista.

9. Para Concepción ha sido su 'annus horribilis', aunque en realidad sus años malos -y por ende los del Tenerife- han sido mayoría absoluta en sus 15 temporadas de gestión. Resulta difícil de digerir que aún especule con concurrir a la reelección, pues flaco favor hace su permanencia a la institución y a su propio prestigio. Hace ya algunas semanas desde el mediodía que Radio Club avanzó que había sido condenado por estafa. Una vergüenza que un individuo en tal situación -que además admitió los hechos en sede plenaria- dirija y represente al Tenerife. Por cierto, que también está condenado a no recibir subvenciones públicas. Como mínimo, es para sonrojarse.

10. Es éste un relato que no le gustará escuchar a los periodistas a sueldo. Estaba tan acorralado Concepción por la afilada crítica que recibía de algunos medios de comunicación -normal ante el esperpento de su gestión- que él y los suyos pergeñaron una estrategia para contrarrestar su relato. El origen de todo tiene lugar en una reunión con su guardia de córps en su finca de Arico. Alguno de los presentes salió ruborizado del almuerzo. Tiempo después, ya fuera del club, vio cómo ejecutaban al milímetro el plan que habían diseñado aquella tarde a la hora de los postres. Entonces aún no sabían que tendrían difícil digestión.

11. La jugada era la siguiente. Si ponían publicidad de la Fundación en determinados medios y además daban voz (y determinadas prebendas) a periodistas que cacareasen en público el discurso oficialista, apagarían ipso facto las críticas en aquellos diales donde inocularan los microespacios publicitarios. Así fue. Para los juntaletras rendidos al poder, la culpa siempre era de otros (Víctor Moreno, Víctor Pérez Borrego, Joseba Etxeberria, Aritz López Garai...) pero nunca de Concepción y de la triple A, a los que situaban siempre como víctimas de la estulticia de sus subordinados. Nada podía salir mal, pensaron quienes idearon el plan de medios. Pero les pillaron. Y ahora los que tramaron la estrategia no saben esconderse; y los voceros elegidos, tampoco.

12. Muchas veces durante este año que expira he repetido en antena que no puede culparse a Concepción, Armas, Abad, Amador o Sesé de fallar los goles; o de no parar los penaltis. Claro que no. Pero cuando digo que el problema son ellos es porque han armado una estructura tóxica, que gobierna el club desde las vísceras y proporciona poco confort a quienes trabajan en el área deportiva, donde meten sus zarpas cada vez que pueden. El tiempo ha dado la razón a quienes denunciamos hace años que el Tenerife era un club al que se le había parado el reloj y que llega el último a casi todo. A estas alturas ya se sabe que profesionales tan curtidos y contrastados en el fútbol como Joseba Etxeberria llegaron aquí y se llevaron las manos a la cabeza cuando vieron la situación precaria del área de Fisioterapía, cómo estaban los gimnasios (que no había y luego se encorsetaron en contenedores) y tantos otros disparates. Pues bien, hagan el favor y pregúntele al ya despedido Fran o a Juan Carlos Cordero. Seguro que opinan lo mismo. El Tenerife de Juan Amador -ahora hace las veces de director general- está en las antípodas de lo moderno.

13. La etapa de Cordero empezó viciada por una decisión del presidente, que vetó en un hotel de Madrid la elección de Julio Velázquez cuando éste estaba ya listo para firmar su contrato. Que no se olvide, porque aquel inesperado giro de timón es el origen de un proyecto que así nació, torcido. Tantas veces nos habían dicho que Concepción no tomaba decisiones deportivas, hasta que descubrimos que este verano sí; igual que nos habían repetido hasta la extenuación que su gestión económica 'cum laude' la estudiaríamos en las mejores universidades, y resulta que estaba inflado hasta arriba de ayudas provenientes de instituciones públicas. En un porcentaje altísimo, pero también obsceno. Una desvergüenza, otra más.

14. No para todos ha sido malo este 2020. Que se lo pregunten a Pedri González, si nada se tuerce uno de los grandes futbolistas españoles de los años que vienen. Y nada va a torcerse porque este teguestero ofrece una madurez imponente, es infalible en la toma de decisiones y lo hace todo tan parecido a Iniesta que resiste la comparación con él. Como era "flaquito y bajito", Sesé desdeñó su incorporación. Tenemos a 20 como él, fue la respuesta que al Tenerife le costó varios millones de euros.

15. Ha llegado el momento de que coincidan en nuestras principales instituciones mujeres que deciden sobre el deporte y sobre las ayudas al deporte. Laura Castro y Concepción Rivero en el Cabildo; antes Elena Mateo y ahora Alicia Cebrián en Santa Cruz; e Idaira Afonso en La Laguna. Unas cuantas elecciones -de sus partidos y de la ciudadanía- que nos sitúan en el marco de una revolución imparable y necesaria. La igualdad está aún lejos (en el tratamiento informativo y en la repercusión de los equipos femeninos, por ejemplo) pero a la vez está más cerca. Buenas señales.

16. El movimiento olímpico resistió cuanto pudo frente a los horrores de la pandemia. Se aferró a la creencia de que los Juegos se mantendrían inalterados en señal de esperanza y abrazaron desde el COI el recuerdo de que este acontecimiento universal ya había superado con éxito guerras internacionales, conflictos diplomáticos y todos los contratiempos a los que se habían enfrentado desde la II Guerra Mundial. Desde entonces, ningunos Juegos habían sido cancelados o pospuestos hasta éstos, los de la XXII Olimpiada. Los de Tokio 2020 mantendrán su nomenclatura original aunque se celebren en 2021. Si la pandemia lo permite.

17. Y si hay Juegos, será con acento canario. Tenerife ya cruzó su particular rubicón cuando 2012 trajo las primeras medallas, botín que nunca antes habían disfrutado deportistas de la isla del Teide. Eli Chávez y Sergio Rodríguez abrieron el camino. Ahora, el 'Chacho' tiene la opción de coronarse triple medallista -plata en Londres y bronce en Río- y es probable que le acompañen Pedri en fútbol y/o Andrés Mata en halterofilia. Embajada corta, pero de muchos quilates.

18. Lamento tener que llorar la crisis de los medios, que no del periodismo. En nuestra tierra han desaparecido cabeceras históricas como 'La Opinión', se han apagado delegaciones tan emblemáticas como la de Antena 3 y hasta la señal de Radio El Día. En 2020 fue la pandemia la que terminó por ahogar a un sector acuciado por la precariedad, pero que hace mucha falta. Me acuerdo al cerrar esta dolorosa página de un año infausto de lo necesaria y curativa que fue la compañía de la radio. El programa de las dos solo faltó un día -por uno de tantos discursos en marzo de Pedro Sánchez- pero para todos, los que estamos a este lado y los que nos escuchan a través del transistor o el móvil, fue reconfortante la relación diaria y casi personal. A falta de los abrazos de siempre, abrazos de radio.

19. Besos al cielo por los que ya no están. El deporte perdió a Radomir Antic, a Juan de Dios Román, a Kobe Bryant o a Maradona. Pero yo me acuerdo sobre todo de Michael Robinson, que llevó a la comunicación y al deporte a otra dimensión. "Debemos distinguir a esos dos impostores que son el éxito y el fracaso", me dijo en la última conversación que tuvimos en Radio Club Deportivo. Su recuerdo nos evoca tiempos pasados que no volverán, como aquellos en los que Tenerife estuvo en el centro del foco (cuando las dos ligas que se dejó el Madrid) y él estuvo en el Heliodoro para contarlo.

20. No va a ser difícil que 2021 mejore a este 2020 de tantos sinsabores, pérdidas humanas y momentos de compañía, besos y abrazos que el coronavirus nos robó. Ojalá el 21 nos traiga la alegría de reencontrarnos. Que sea en un estadio o en un pabellón viendo deporte será una excelente señal de que todo vuelve a ser como antes. Feliz año, amigos.

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