Tribuna Alta: ‘Aitor de la A a la Z’, por Manoj Daswani

Tribuna Alta: ‘Aitor de la A a la Z’, por Manoj Daswani

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Durante la muy interesante media hora de conversación con Aitor Sanz en los estudios de Radio Club, muchos mensajes de los oyentes iban sorprendentemente en idéntico sentido. Que el entrevistador sugiriese al entrevistado que se abriese un perfil en las redes sociales para que el público pudiere hacerle llegar tantísimo afecto como el tinerfeñismo le tiene.

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Aitor Sanz, CD Tenerife, en los estudios de Radio Club Tenerife. | Cedida

Respondió Aitor que prefiere evitarse todo lo malo –que no es poco- que tienen las tan tóxicas y a veces ruidosas redes sociales. Se refería, supongo, a las críticas injustificadas, las faltas de respeto, las broncas y los conflictos, que no le gustan.

Ahora bien, si Aitor tuviese un perfil en Twitter creo yo que el aficionado del Tenerife tan solo aprovecharía el canal para enviarle afecto. Para decirle que nos representa a todos con su forma de ser y su manera ejemplar de llevar la profesión. Para agradecerle que se deje hasta el último aliento en cada partido y en cada patada. Para contarle que nos gusta que vista la camiseta del equipo de nuestra Isla. Para hacerle ver que es ahora un chicharrero más. Que nació en Madrid, pero se le siente de los nuestros.

Si Aitor tuviese Twitter, algunos elogios serían superlativos. Y hasta se le compararía con futbolistas de alto copete, se me ocurre que con Iniesta, a quien Guardiola elogió un día porque “no lleva tatuajes, ni piercings, no se pinta el pelo, juega 20 minutos y no se queja”. Era también la definición de Aitor, a quien jamás escuché una palabra más alta que la otra, un reproche, un mal gesto, una fea manifestación.

Es más, de Aitor creo firmemente que tal vez leyese estas líneas y no se inmutase. Porque los cumplidos le sonrojan y hasta le inquietan, así que es probable que todos los elogios que ahora le llueven por su trayectoria alcista, su asistencia a Amath, su estado de forma inconmensurable y sus partidazos con el Tenerife apenas los haya detectado. Da igual. Que no tenga Twitter ni Facebook no es fundamental ni imprescindible, tan solo la enésima confirmación de que Sanz Martín es un caso aparte. No es un futbolista como los demás, pero sí un ejemplo. “El ejemplo”, como dijo Guardiola de Iniesta. Referencia para las nuevas generaciones, símbolo para los aficionados y razón de orgullo para la institución. Con Aitor, la garantía de trabajo y esfuerzo es incuestionable.

Algún día, si llega a ser del Tenerife también su entrenador, entonces el futuro estará garantizado. Suspira el tinerfeñismo por que se cumpla algún día que le veamos en el banquillo y mucho antes un sueño (suyo de y todos) que sería, en realidad, un acto de justicia. Que juegue en Primera. Porque Aitor, futbolista y persona, dignifica la profesión. De la A a la Z.

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