Baskonia aparta a un irregular Iberostar Tenerife del sueño de la Copa del Rey

Baskonia aparta a un irregular Iberostar Tenerife del sueño de la Copa del Rey

El equipo tinerfeño llegó vivo al último minuto de partido gracias a unos inspirados Bogris y Grigonis

Por -

No pudo ser. Baskonia tiró de todo su arsenal, afición incluida para no dar lugar a la sorpresa en el Buesa Arena (90-81). El sueño copero de Iberostar Tenerife solo duró 40 minutos, en un día en el que los de Vidorreta no estuvieron nada finos en el tiro exterior (7/33 en tiros de tres).

Baskonia-Iberostar Tenerife
Fran Vázquez machaca el aro ante Baskonia. | ACB

Baskonia salió en tromba a poner tierra por medio, empujado por una afición entregada, pero los de Vidorreta se encargaron de frenar a los locales con un imponente Bogris bajo el aro y provocando pérdidas en la circulación de balón en los de Sito Alonso. Sin embargo, un parcial de 11-0 en el ecuador del primer cuarto puso al cuadro vitoriano con una ventaja de la que no se terminó de reponer el equipo aurinegro en los 30 minutos restantes. Desde la línea de 6,75 Baskonia ponía en pie el Buesa Arena, que disfrutaba del 22-15 con el que se cerraban los primeros diez minutos.

Una vez se acopló a las circunstancias ambientales del partido, Iberostar Tenerife tiró de carácter pero no con el acierto habitual. Recortó distancias (llegó a colocar el marcador en 33-31), pero el rigor defensivo y los porcentajes en el tiro exterior (24% de acierto al descanso) descendieron notablemente en los de Vidorreta, que se fueron a vestuarios con una desventaja importante (45-34), maniatados por un inspirado Larkin, el mejor del choque, sin duda.

Tras la reanudación, el nulo acierto de San Miguel y Doornekamp en los tiros de tres comenzaba a causar estragos en las posibilidades canaristas, pero en el juego interior Bogris (segundo máximo anotador con 18 puntos) reinaba ante las torres altas baskonistas, Diop y Voigtmann. Y con el paso de los minutos emergió la figura de Grigonis. El lituano cogió el mando canarista, y asumió el rol de ‘playmaker’ hasta que llegó el pitido final, colocando un tenso 52-49 en el electrónico, pero Hanga volvió a reactivar a los suyos antes de que se alcanzara la media hora de juego.

En el último cuarto el guión se mantuvo, con un Larkin que monopolizaba el ataque local (26 puntos y 8 asistencias), mientras que la fuerza y garra de Bogris y el talento de Grigonis (su mejor partido como aurinegro) eran insuficientes para evitar que el sueño copero se esfume, una vez más. Iberostar Tenerife estuvo vivo hasta el minuto 36, o mejor dicho, hasta que Larkin quiso. 

Y además...

Simple Share Buttons